domingo, 8 de septiembre de 2013

Me encariño de la mala suerte y el número trece.

Entre las patas negras y los ojos miel, se pasea y balancea por todo el pasillo, como haciendolo suyo, como haciendo o siendo el rey, marcando su sitio y hasta sus respiros, su descanso y sus alegrías, que ese bicho con pelo me saca sonrisas donde saca él las suyas, que lo prometo, (sonrie).
Entre las mangas largas y todos los trajes de lana lo único frio que dejo es el café del invierno, con las cucharadas de azúcar, con sus toquecitos a sal, con sus maullidos del final.
Y él y mis cafés alimentan mis tardes, menuda poetisa estoy hecha si me enamoro de ese trozo de maullidos y pelo que causa mala suerte, así van mis textos, así van mis renglones, así va mi vida.
Pero sigue haciendo suyo el pasillo, menuda autoestima si te la grita a maullidos que parece que me ulule a la cabeza... menudo bicho, trozo de pelo, menudo gato el que me ha tocado.

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