sábado, 12 de octubre de 2013

Te tatuo el de Neruda, (o el mio).

Yo te escribo lo que tú quieras en la espalda.
A besos, a caricias, y a sonrisas tímidas. Paso del abrazo como un dardo al deseo del beso, y luego arrimarme a ti, para ver que es eso de la química y explicarte yo que es eso de la rima.
Puede que hasta te haga unas cuantas bajo la comisura de tus labios, esos finitos que ahora mismo se me quedan en la mente, como esa lucecilla que te da más paz que cualquier otro símbolo o frase.
Luego ir besandolos para que se quede marcado a rojo y te quieros, para que no lo olvides, y por las noches te sirvan hasta para los buenos dias.
Pasarme toda la noche mirandote y riendo, y queriendote hasta el extremo, pasar toda la noche, como si fuese toda mi vida, y dormir feliz, ¡No sabes qué feliz!

Y si esto es dormir contigo, no te cuento lo que será vivir entonces.

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